jueves, 7 de julio de 2016

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
EXTENSIÓN ACADÉMICA PARAGUANÁ
ESPECIALIDAD: LENGUA Y LITERATURA
CÁTEDRA: LITERATURA LATINOAMERICANA Y DEL CARIBE
TUTOR (A): NATHALIE COLINA



Autor(a):
Perozo, Edimar


LUÍS BELTRÁN PRIETO FIGUEROA

MAESTRO DE MAESTROS


INTRODUCCIÓN

En el sistema educativo venezolano existen rasgos significativos que se originan de las ideas de los más considerables hombres de nuestra historia, es por eso que en esta ocasión se presenta una revisión sobre las ideas y praxis libertadoras, filosóficas, pedagógicas, políticas, sociales, culturales del ilustre venezolano Luís Beltrán Prieto Figueroa, siendo este autor un intelectual y además admirador de Simón Bolívar, y sus obras son piezas importantes en nuestra educación.  Se estudiara su vida, las obras que escribió, y  sus aportes a la educación. Reconociendo a Prieto Figueroa como coautor de nuestro diseño educativo, se inspira y ve el proceso del país, a través de ciudadanos llenos de virtudes y se preocupa por cultivar en los individuos principios éticos y morales, que los transformen en ciudadanos con sentimientos patrios, tales como la soberanía y la identidad nacional.
Sobre el maestro Prieto se han escrito numerosas ediciones, que sería interminable el enumerarlas, sin embargo, es preciso comentar, que Prieto Figueroa es considerado como el maestro de América, por su preparación intelectual, y humana para el servicio a los demás, y sus aportes en la formación de ciudadanos. Por su hermoso trabajo como educador y creador de instituciones como el INCE, nos han llevado a crecer como nación, dejando su ejemplo de hombre íntegro, lleno de valores y principios, los cuales adquirió en su hogar, y fue puliendo en su recorrido por la vida y la dirección de los libros de sus más admirados personajes de la historia como por ejemplo Simón Bolívar, Andrés Bello entre otros.
En síntesis, fue un hombre entregado al servicio político y social; un trabajador incansable que lo demostró en su lucha contra la dictadura y en defensa de la democracia. Quien sus conocimientos y habilidades siempre puso al servicio de la nación.



DATOS BÁSICOS

Luis Beltrán Prieto Figueroa (La Asunción, Nueva Esparta, el 14 de marzo de 1902 - Caracas, 23 de abril de 1993), fue un educador y político venezolano. Hijo de Loreto Prieto y Josefa Figueroa.

PRIMEROS AÑOS

Prieto Figueroa realizó estudios primarios en la Escuela Federal Francisco Esteban Gómez de su ciudad natal en 1918, e inició estudios de secundaria en el Colegio Federal hasta 1925 cuando se trasladó a Caracas donde concluyó sus estudios de secundaria en el liceo Caracas en 1927. Egresa de la Universidad Central de Venezuela en 1934, con el título de doctor en Ciencias Políticas y Sociales.



LABOR EDUCATIVA Y VIDA POLÍTICA

Desde muy joven se dedicó a la docencia. Fue fundador y primer presidente de la Federación Venezolana de Maestros en 1936. Entró de lleno en la política a ser uno de los cofundadores del partido de Acción Democrática en el año 1941, formó parte de la Junta Revolucionaria de Gobierno que surgió al ser derrocado el presidente Isaías Medina Angarita, el 18 de octubre de 1945. El 8 de abril de 1947 firmó el decreto para la edición de las Obras Completas del Libertador, compiladas por Vicente Lecuna que circularon el mismo año, y creó la Comisión Organizadora de las Obras Completas de Andrés Bello. Mediante una resolución del 10 de julio del mismo año, transformó la vieja Escuela de Artes y Oficios para Hombres en Escuela Técnica Industrial. En 1948 fue designado por el presidente Rómulo Gallegos, Ministro de Educación.
Fue coautor del primer proyecto de Ley de Educación en 1948, y de la Ley de Educación vigente, promulgada el 9 de julio de 1980. Uno de los principales aportes teóricos de Prieto sobre la educación, fue la tesis del Estado docente, la cual elaboró a partir del concepto Estado social de Hermann Heller, de la escuela política alemana. Esta tesis la expuso Prieto Figueroa en una conferencia dictada en la escuela normal Miguel Antonio Caro, en agosto de 1946, en los siguientes términos: "Todo Estado responsable y con autoridad real asume como función suya la orientación general de la educación. Esa orientación expresa su doctrina política y en consecuencia, conforma la conciencia de los ciudadanos". De acuerdo con lo anterior, la educación debía responder al interés de la mayoría y en tal sentido habría de ser democrática, gratuita y obligatoria combinando la igualdad de oportunidades y la selección sobre la base de las capacidades del individuo.
En cuanto a los diversos cargos públicos que ocupó, tenemos que fue senador por el estado Nueva Esparta (1936-1941; 1959-1969), presidente del Consejo Permanente de Cultura del Senado (1974-1979). Entre 1962 y 1967 fue presidente del Congreso de la República. Antes de esto había sido secretario general de la Junta Revolucionaria de Gobierno (1945-1948) y ministro de Educación (1947-1948). A raíz del golpe de estado del 24 de noviembre de 1948, Prieto Figueroa fue al exilio. Con el restablecimiento de la democracia el 23 de enero de 1958, regresa a Venezuela y se dedicó a la labor educativa en el exterior como jefe de misión al servicio de la Unesco, primero en Costa Rica (1951-1955) y luego en Honduras (1955-1958). También fue profesor de la Universidad de La Habana (1950-1951). En 1959 fundó el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE).


ÚLTIMOS AÑOS – MUERTE

En 1963, uno de los puentes colgantes del parque nacional La Llovizna, ubicado en el estado Bolívar, al sur de Venezuela, colapsa, causando la tragedia donde fallece un grupo de maestros que visitaban la región para asistir a la convención de la Federación Venezolana de Maestros. El maestro Don Luis Beltrán Prieto Figueroa, quien no estaba en el puente al momento de la tragedia, salva su vida por mera coincidencia, porque cuando se dirigía al mismo, un grupo de periodistas lo interceptó para hacerle preguntas sobre la convención magisterial.
Presidió el Congreso Nacional desde 1962 hasta 1966. Separado de su partido, fundó el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) conformado por disidentes del ala izquierdista de AD, entre ellos Jesús Ángel Paz Galárraga, presentándose como candidato a la presidencia de la república en los comicios efectuados en los años 1968 y 1978, obteniendo el 19,34% y el 1,12% de los votos (cuarto y quinto lugar, respectivamente). Argumentó fraude electoral en 1968.
En 1986 formó parte de la Comisión Presidencial del Proyecto Educativo Nacional, coordinada por Arturo Uslar Pietri. Murió en Caracas el 23 de abril de 1993.


OBRAS

Escribió notables libros de gran contenido ético, y en cada una de sus obras se inquietó por las dificultades de nuestra educación, dedico libros a la pobreza, la delincuencia, la problemática que enfrentan los adolescentes, el descuido de algunos padres, los derechos de los niños y adolescentes a recibir educación, la limitada manera de pensar debido a la posición de los educadores que no presentaban diversidad en sus discursos, el buscaba la igualdad de oportunidades a todas las clases sociales, el poco énfasis que le daba el estado a la educación, buscada despertar a los funcionarios públicos encargados de distribuir las fuentes económicas del país para que formaran mas instituciones educativas, a forjar profesionales competentes para la formación de nuestros estudiantes. Sus obras son:
·         La adolescencia (1934). Estudio psicopedagógico. Caracas Cooperativa de Artes Gráficas.
·                      La delincuencia precoz. (1935). Caracas: Cooperativa de Artes Gráficas.
·          Psicología y canalización del instituto de lucha y otros apuntes. (1936).  Caracas: Cooperativa de Artes Gráficas.
·           Tabla de los derechos del niño venezolano y tesis sobre el trabajo de los menores presentado al Primer Congreso de trabajadores y acogida por unanimidad en la asamblea del 1ro de Enero de 1937. Caracas: Editorial Bolívar.
·                    La higiene escolar en Venezuela, (1939). Caracas: Editorial Bolívar.
·        Apuntes de psicología para la educación secundaria y normal. México: Ediciones Morelos.
·                     El Estado Docente. (1946)
·                    Problemas de la educación venezolana. (1947). Caracas: Federación Venezolana de Maestro.
·                   De una educación de castas a una educación de masas. (1951). La Habana: Editorial Lex.
·              La magia de los libros. (1955). Tegucigalpa: Ministerio de educación de la República de Honduras.
·                 El humanismo democrático y la educación (1959). Caracas: Imprenta Las Novedades.
·                 La colaboración privada en la educación popular Americana (1959). Caracas imprenta universitaria.
·            El concepto del líder, el maestro como líder. (2de edición) (1960). Caracas: Editorial Arte.
·                  Normas generales para el estudio (1960). Caracas; dirección de la cultura del instituto pedagógico de Caracas.
·                    En esta hora; a los padres, a los jóvenes, a los educadores. (1961). Caracas.
·                    El director como líder. (1962). Caracas: Federación Venezolana de Maestros.
·                    Señales contra el odio. (2da edición) (1964). Caracas: publicaciones de la federación Venezolana de Maestros. Caracas: Talleres de la Imprenta del Congreso Nacional.
·                    ¡Joven empínate! (1968). Caracas: imprenta universitaria.
·                    El magisterio americano de Bolívar. (1968). Caracas: Editorial Arte.
·                    La magia de los libros. (1968). (4ta edición). Caracas ediciones “Revista política”.
·        Andrés Bello, educador. (1971). Caracas: Dirección de imprenta publicaciones del Congreso.
·                    Mural de mi ciudad (1975). Caracas: Editorial Arte.
·           Proceso histórico-jurídico de la educación en las Constituciones de América Maracaibo. (1976) Universidad del Zulia.
·                    Del hombre al hombre. (1977).Caracas: Editorial Arte.
·                    Juan Griego del recuerdo. (1977). Caracas: Editorial Arte.
·                    Por la mar en el viento (1978). Caracas: Editorial Arte.
·                    Mi hermana Maria Secundina y otras escritoras.(1984). Caracas: Fundación conferri.
·                “Discurso pronunciado por el Dr. Luís Beltrán Prieto Figueroa, en la sesión solemne de la Asamblea Legislativa de la ciudad de Nueva Esparta, con motivo de haberle sido otorgado el título de “hijo preclaro”    de esa entidad, La Asunción, 4 de Mayo de 1986. Margariteñerías. Mayo, 1986” Nro. 178.
·          Isla de azul y de viento (1986). (José Agustín Catalá editor): Caracas: Ediciones Centauro/86
·               Tejer y destejer (1988). Caracas: Bibliotecas de la academia Nacional de la historia, estudios, monografías y ensayos.
·                    Pido la palabra. (1996). Caracas: fondo editorial Ipasme.
·                    El estado y la educación en América Latina. (1977). Caracas: Monte Ávila Editores.

      Sus libros reúnen sus preocupaciones políticas, pedagógicas y sociales. En 1984 fue incorporado como individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua. En 1986 comenzaron a publicarse sus Obras Completas, de las cuales llegaron a circular sólo 2 volúmenes. 



OBRA NOTABLE 

·                    El Estado Docente: Prieto hace uno de los más importantes aportes teóricos sobre la educación venezolana, expuestos en la tesis del Estado docente, la cual elaboró a partir del concepto Estado social de Hermann Heller, de la escuela política alemana. Esta tesis la expuso en una conferencia dictada en la escuela normal Miguel Antonio Caro (agosto 1946), cuando expresó que “Todo Estado responsable y con autoridad real asume como función suya la orientación general de la educación. Esa orientación expresa su doctrina política y en consecuencia, conforma la conciencia de los ciudadanos”. De acuerdo con lo anterior, la educación debía responder al interés de la mayoría y en tal sentido habría de ser democrática, gratuita y obligatoria combinando la igualdad de oportunidades y la selección sobre la base de las capacidades del individuo. Por lo tanto, la educación es función esencial del Estado, y debe buscar dignificar la profesión docente.


 El Discente: Durante los últimos años de las primeras tres décadas del siglo veinte las generaciones emergentes del país, especialmente las correspondientes a la juventud, enfrentaban la realidad de haber sido formados dentro de una tradición sociocultural basada en principios autoritarios, propios del sistema sociopolítico que venía rigiendo el comportamiento del país.  Entre los propósitos de mayor valoración social perseguidos por la educación de aquella época estaban la obediencia, el respeto y la sumisión irrestricta a los criterios de la autoridad, ya fuera ésta relativa al hogar o al resto de las instancias socioculturales o políticas de la colectividad, resaltando como normas de conducta a ser perseguidas por el sistema.

      En virtud de tal preocupación hombres de una mentalidad tan progresista y revolucionaria en el ámbito cultural, social y político como lo fue el Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, no pudieron eludir la necesidad de plantear una nueva orientación para la educación que debía implantarse en el país, con el fin de hacer posible una nueva sociedad totalmente distanciada en inquietudes culturales e ideales políticos y sociales, de aquella que predominó durante la dictadura de Juan Vicente Gómez. Se trataba de un enfoque diferente, según el cual la actividad del educador debía desarrollarse como una función formativa, cuyo mayor énfasis radicaba en el respeto a la personalidad del educando.

             Los intereses del niño y su naturaleza psicofísica pasan a ser los principales elementos a tener en cuenta para determinar las condiciones y propósitos en los que deberá inspirarse el proceso de su formación.
           El niño es ahora el ser y el sujeto que protagoniza el proceso educativo y no propiamente, como hasta entonces venía ocurriendo, el objeto de la educación.
       Ahora es un ente propio y autónomo, con esencia y facultades muy bien definidas, para que no se lo continúe considerando sólo como un instante en la vida del hombre.

            Ésta pasará a ser una concepción de implicaciones y consecuencias técnicas tan novedosas en cuanto a enfoques y procedimientos pedagógicos, cambios en los métodos de enseñanza, que favorezca el justo reconocimiento y respeto de la personalidad y naturaleza psicosocial del niño, para lograr de este modo, que se definan y pongan en práctica los principios y normas que deberán regir en el proceso formativo de su personalidad.


            El Docente: El maestro debe desempeñarse como un orientador social nato y como consecuencia debe cumplir obligaciones profesionales de tan compleja naturaleza que no son fáciles de asumir por ninguno de los otros conductores cívicos de la sociedad. Es el maestro quien tiene capacidad y formación para influir en el comportamiento humano y están capacitados para desarrollar las facultades creativas de los hombres, para hacerlos actuar en la dirección correcta; en una palabra, para educarlos.

            En su libro El Concepto del líder, el maestro como líder, Luis Beltrán Prieto Figueroa expresaba lo siguiente:
         “No puede ser educador quien ha perdido la capacidad para aprender. No puede ser educador quien no sienta la inquietud de renovación permanente, porque la educación es eso, un proceso de cambio y de transformaciones en el cual nosotros cambiamos con el mundo al mismo tiempo que intervenimos en el cambio. Educar es auto educarse.”

        En este sentido, el Maestro Prieto estudió la situación relacionada con el proceso evolutivo de la educación, propugnando y estimulando el liderazgo del educador para que sepa descubrir y encauzar de manera positiva todas las reservas de creatividad encerradas en el mundo de los jóvenes. Para que descubra y se aproveche de la facultad renovadora de la educación y una vez ya en posesión de tal seguridad procurar juntos, docentes y discentes, sentir la satisfacción de saberse actualizados para inspirarse un recíproco entusiasmo de superación permanente. 



La Escuela Renovada. Métodos de Enseñanza: Para el Maestro Prieto la escuela renovada no consiste sólo en una transformación de métodos y procedimientos, esto apenas son los medios; la Escuela Renovada es la creación de un espíritu. Si la escuela antigua fue expresión de regímenes autocráticos, la educación renovada, que aspira a incorporar a todos los hombres a la vida libre de la colectividad, es democrática, y por tanto pide la intervención de los discentes en su propia educación, dejando al maestro la función de guía inteligente, que condiciona la experiencia y hace factible una auto dirección de los espíritus infantiles, que marchan a la integración.

            Sólo se aprende lo que se practica y por ello es necesario auspiciar la introducción de las prácticas democráticas en la escuela; si el mundo ha de ser democrático, el pueblo precisa aprender a serlo; y cualquiera que sea el régimen educativo será preciso que se enseñe, en cualquier lugar y de cualquier modo.



         AQUILES NAZOA, QUIEN ERA UN POETA VENEZOLANO DE GRAN TRASCENDENCIA Y CON UN ESTILO PECULIAR DE POESÍA, LE DEDICÓ ESTOS VERSOS AL QUERIDO MAESTRO PRIETO:

“Por tus palabras
y tus ideas
Bendito seas
oh, Luis Beltrán,
que acabarías
con nuestras quejas
si tus orejas
fueran de pan.
Tú te pareces
a Tío Conejo
no por lo viejo
ni en lo guasón
sino en el hecho
Prieto querido
de haber salido
tan orejón.
Niños y mozos,
viejos y viejas,
ricos y pobres
sin excepción
en el momento
de nuestras quejas
nos agarramos
a tus orejas
como a dos tablas
de salvación”.


CONCLUSIÓN

            Luis Beltrán Prieto Figueroa fue un educador que propuso estrategias en el ámbito educativo, las cuales permanecen vigentes, sus aportes fueron numerosos, especialmente dirigidos hacia la dignificación de la profesión docente a través de su continua formación y concientización, liderizando el proceso de descubrir y encauzar el potencial que cada estudiante posee para su desarrollo humano y el de la sociedad.
           Fue el primero en reconocer que los estudiantes no son objetos de la educación sino más bien sujetos protagonistas de este proceso y por lo tanto es necesario considerar sus individualidades. Afirmó la necesidad de que la educación se masificara, y que fuese herramienta para que la sociedad evolucionara hacia el progreso; este progreso debe ser cónsono con las políticas del Estado, el cual debe asumir su cuota de responsabilidad dentro del sistema educativo.